
Beneficios de una buena nutrición en el deporte
LA ALIMENTACIÓN ANTES DE LA COMPETENCIA O ENTRETENIMIENTO
La alimentación previa al entrenamiento o competencia se centra principalmente en cubrir necesidades energéticas, tanto para el día a día como para la actividad a realizar (Burke, 2010). Es aquella comida ingerida entre una y cuatro horas antes del evento. Su objetivo principal debe ser aportar energía en forma de carbohidratos o azúcares de fácil absorción (como cereales de desayuno con leche descremada, papillas de maíz, pan blanco con mermelada de fruta o miel), idealmente no debe ser una comida rica en grasa, proteína o fibra, pues estos no son fáciles de digerir y pueden causar alteraciones gastrointestinales (Artiz Urdampilleta et al 2014).
Además, para lograr mantener un óptimo rendimiento durante el entrenamiento o competencia, la alimentación previa al ejercicio garantiza el mantenimiento energético para el desarrollo fisiológico de todas las actividades del cuerpo (Burke, 2010).

LA ALIMENTACIÓN DESPUÉS DE LA COMPETENCIA O RECUPERACIÓN
El aporte de energía y nutrientes posterior a un periodo de entrenamiento o competición es el pilar diferencial entre un deportista con recuperación rápida o aquel con el riesgo de lesionarse o tener un bajo rendimiento en los siguientes eventos. Una buena recuperación post ejercicio debe aportar proteínas de alto valor biológico, acompañadas de carbohidratos (Artiz Urdampilleta et al 2014).
Las metas para la recuperación nutricional deben ser individualizadas para cada deportista y cada entrenamiento. Un estudio publicado en 2015 en el Reino Unido propuso que el consumo de leche de vaca aporta carbohidratos y proteínas de alta calidad puesto que la leche de vaca es un recuperador de primera categoría para ejercicios de resistencia y potencia (Penny Rumbold, 2015).
Kimberly et al reportó en un estudio publicado en el 2014 que el consumo de leche posterior a la práctica de ejercicio mejoró la respuesta al daño en los tejidos musculares gracias a que el lácteo contiene proteínas de alto valor biológico y rápida absorción y carbohidratos (lactosa) (Kimberly A. Volterman, 2014).
